Una línea basta, si la dices de verdad.

Oración del pastor

La línea que se ora

Esta tarjeta toma solo la primera frase del salmo. La servimos en una traducción que sigue de cerca la imagen del pastor, para que ninguna palabra se pierda entre la memoria y la boca:

Salmo 23:1 · Nueva Biblia de las Américas

El S eñor es mi pastor, Nada me faltará.

Hecha para decirse, no para explicarse

El Salmo 23 casi siempre se explica. Matthew Henry pensaba que estaba hecho para usarse. Su nota sobre el método del salmo se lee como una instrucción de oración: es deber de los cristianos animarse a sí mismos en el Señor su Dios — y el salmo enseña cómo: diciéndole a Dios lo que él ya hizo.

Una oración así no es ilusión. Henry anota por qué: esa esperanza no nos avergonzará, porque está bien fundada. Y crece con el uso: su esperanza se levanta, y su fe se fortalece, al ser ejercitada.

Para orarla ahora

Agradece primero. Antes de pedir, cuéntale a Dios dos o tres cuidados concretos que recibiste esta semana; la frase del pastor se sostiene sobre memoria, no sobre ánimo.

Dile quién es él. Repite la línea despacio y quédate en la palabra pastor: alguien que conoce, alimenta, corrige y no se va.

Deja que la frase te alcance. Termina en silencio breve, dejando que lo dicho se vuelva cierto también para mañana.